Originaria de La isla de Cozumel, Lolita es parte importante del hospital veterinario, comenzó a prestar sus servicios en el 2004 después de haber vivido en la calle por más de 2 años. Se encontraba con problemas de salud (Erlichia) a causa de las garrapatas y la enfermedad del Gusano del corazón, así como también un problema de Tumor venéreo transmisible y fractura de fémur de la pierna derecha.
Como agradecimiento a haber atendido los problemas que le aquejaban, vive actualmente en el hospital y es la recepcionista y consentida de la clientela, la encontraras en la recepción, dándole la bienvenida a todos los clientes y sus mascotas, es atenta con todos los animales, incluyendo los gatos, y le fascina entrar al quirófano al final de una cesárea.
Adora a los niños y es el claro ejemplo de que la agresividad de una mascota no es necesariamente por su raza, si no de la educación y el cuidado que se le dé por parte del propietario.